Dos figuras femeninas
PEDRO BERRUGUETE  (Taller de)

Dos figuras femeninas

  • c. 1500
  • Temple sobre tabla
  • 65,5 x 29 cm
  • Cat. P_282
  • Adquirida en 1981
Por:
Alfonso Pérez Sánchez

La pequeña tabla es sin duda un fragmento, muy restaurado, de una obra mayor, que probablemente representaría alguna escena de la vida de la Virgen. Su aspecto general y la disposición de los personajes presentan analogías con Los pretendientes de la Virgen del retablo de la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava y con la llamada Presentación de la Virgen en el templo de la iglesia de Santa María de Becerril de Campos, ambas obras de Pedro Berruguete, en cuya composición intervienen personajes femeninos de tipos, modelos y actitudes muy semejantes a los que muestra esta tabla. La parte inferior corresponde a una restauración moderna, ejecutada con evidente habilidad, con la intención de completar las figuras. En general, la pieza muestra las innovaciones quattrocentistas importadas por Berruguete de Italia, tanto en términos de perspectiva y concepción del espacio como de tratamiento anatómico de las figuras y de su delicado lenguaje gestual. Sin embargo, se puede afirmar con bastante seguridad que el fragmento no proviene de las mano directa del maestro, sino de la de colaboradores de un taller que contaba con cuantiosos encargos durante la madurez del artista.

Probablemente se trata del fragmento de una Presentación de la Virgen en el templo que se exhibió en Gante en 1957 en el contexto de la exposición «Juste de Grand, Berruguete et la Cour d’Urbino», con el número 51. Perteneció a la Colección Gudiol Ricart de Barcelona y la documentación recoge sus dimensiones como de 63 x 24 cm, lo que asegura que la restauración, que amplió en varios centímetros su altura y anchura, completó la tabla por motivos eminentemente estéticos.

Comentario actualizado por Carlos Martín

Alfonso Pérez Sánchez

 
Por:
Alfonso Pérez Sánchez
Pedro Berruguete
Paredes de Nava (Palencia) 1450-1455 - Ávila 1504

Formado en el estilo flamenco de hacia 1470, posiblemente con Fernando Gallego, antes de terminar esa década se encontraba ya en Italia, donde permaneció varios años. Aunque no abandonó el goticisimo flamenco aprendido en su juventud, lo enriqueció con tales novedades renacentistas que lo convirtieron en el introductor del nuevo estilo en España.

En 1477 participó, con Justo de Gante, en la decoración del studiolo y librería de Federico de Montefeltro en el palacio ducal de Urbino (escenario de las conversaciones de El cortesano de Baldassare Castiglione), con una serie de retratos ideales de hombres famosos (sabios de la Antigüedad y de la Edad Media) y algunas de las pequeñas tablas de las artes liberales, actualmente dispersas por diversos museos.

De regreso a España, trabajó en los retablos de Santa María del Campo, en Burgos, Paredes de Nava, en Palencia, convento de Santo Tomás y retablo mayor de la catedral, ambos en Ávila. De los retablos menores de Santo Tomás, dedicados a Santo Domingo y San Pedro Mártir, proceden casi todas las tablas que se exhiben en el Museo del Prado. Murió en Ávila, dejando sin concluir el retablo de la catedral.

Alfonso Pérez Sánchez

 
«Juste de Gand, Berruguete et la cour d'Urbino», Museo de Bellas Artes de Gante (Gante, 1957).
Alfonso E. Pérez Sánchez y Julián Gállego, Banco de España. Colección de pintura, Madrid, Banco de España, 1985. Alfonso E. Pérez Sánchez, Julián Gállego y María José Alonso, Colección de pintura del Banco de España, Madrid, Banco de España, 1988. VV.AA., Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 1.