Voltaire contando uno de sus cuentos

Voltaire contando uno de sus cuentos

  • 1905
  • Óleo sobre lienzo
  • 367 x 276 cm
  • Cat. P_73
  • Adquirida en 1970
Por:
Mónica Rodríguez Subirana

La pintura decorativa, de la que es ejemplo esta obra que comentamos, no fue uno de los géneros más predicados por Sorolla, aunque es uno de los que más fama daría al pintor, al ejecutar, a partir del año 1912, los lienzos para la decoración de la biblioteca de la Hispanic Society of America. Muchos años antes, en 1905, Sorolla pintó para el ingeniero de montes Calixto Rodríguez la decoración del techo de su casa, cuyo lienzo central es este Voltaire contando uno de sus cuentos, y que se acompañaba de cuatro esquinas decorativas en forma de colgantes de flores, que se conservan en colecciones particulares.

La relación entre Sorolla y Calixto Rodríguez comenzó muchos años antes, en 1899, cuando el segundo adquiere la primera obra del pintor, El niño de las uvas (1898). Calixto llegaría a poseer más de diez cuadros de Sorolla, entre ellos dos retratos suyos, uno pintado en 1898 y otro en 1905, y un tercer retrato de su primera esposa, Martina Lorente de Rodríguez. La colección de cuadros del ingeniero fue de tal relevancia que llegó a prestarla para la «Exposición española de arte e industrias decorativas de México», celebrada en 1910.

Respecto al encargo para la decoración de la casa de Calixto Rodríguez, no tenemos datos sobre cómo surgió o cómo fue sugerido el tema a Sorolla, tan alejado de la temática de su obra. Sabemos que a pintor y patrono llegó a unirles una relación de amistad, y que el encargo se realizó en 1904, por una carta de Sorolla a su amigo Pedro Gil del 10 de abril de 1904 en la que comenta que va a comenzar a pintar unos techos. Según la firma, Sorolla finalizó en 1905. En el mismo año 1904 Sorolla estaba pintando otro techo, para el palacio de la marquesa de Torrelaguna, que titulará Apolo conduciendo el carro del sol, y, por tanto, también de temática singular dentro de la producción de Sorolla. Aún sin saber de quién partió la idea sobre el asunto del lienzo que hoy posee el Banco de España, en el Archivo de Correspondencia del Museo Sorolla se conserva una carta que nos ayuda a conocer más datos sobre la elección del tema. En esta carta, Jacinto Octavio Picón pregunta a Sorolla si los títulos que quiere de Voltaire han de ser de cuentos o de otras obras, y añade que piensa que «dada la índole del techo, deben ser cuentos». En la biblioteca del Museo Sorolla se conserva hoy en día una obra de Voltaire en la que se incluyen tres cuentos: Cándido o El optimismo, El sueño de Platón y Cosí-Santa hizo mal y mucho bien. Creemos que en el cuadro se está representando a Voltaire contando el cuento El sueño de Platón, ya que en el cielo se ha dibujado, como una forma creada por las nubes, la figura de un hombre desnudo con la cabeza entre las manos, como pensando o durmiendo. Así, Sorolla habría escogido una de las obras que estaban en su biblioteca, representándola en forma que podríamos denominar de alegoría, mediante esa figura en el cielo, sobre las cabezas de Voltaire (al que vemos de espaldas) y de su audiencia. Por lo demás, el cuadro pertenece al género de casacón, tan popular en aquel momento, y adecuado además a la época histórica de que se representa en el lienzo.

Como otras obras de Sorolla que hoy posee el Banco de España, esta llegó a manos de la entidad a través de la familia Lorente Sorolla, descendientes de la hija menor de Sorolla, Elena, ya que esta se casó con el hermano de la segunda mujer de Calixto Rodríguez, Victoriano Lorente.

Mónica Rodríguez Subirana

 
Por:
Mónica Rodríguez Subirana
Joaquín Sorolla y Bastida
València 1863 - Cercedilla (Madrid) 1923

El 27 de febrero de 1863 nació en València el pintor Joaquín Sorolla y Bastida. Huérfano a los dos años, él y su hermana Concha fueron acogidos por su tía materna, Isabel Bastida, y su marido, José Piqueres. Durante su formación en la Escuela Normal de València, Sorolla mostró capacidades e interés por el dibujo, por lo que su tío decidió inscribirlo en clases nocturnas en la Escuela de Artesanos de València, donde fue alumno del escultor Cayetano Capuz. Posteriormente, en 1878, ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de València, donde recibió formación artística completa. Estos años de formación serán fundamentales para el pintor, ya que trabará amistad con Juan Antonio García del Castillo, cuyo padre, Antonio García Peris, era uno de los fotógrafos más importantes de la València de finales de siglo. Sorolla trabajará para él iluminando fotografías, y le proporcionará un estudio en el que pintar. Esta relación será importante para Sorolla no solo por la labor de mecenazgo que ejerció Antonio García, sino también porque años más tarde se casará con su hija, Clotilde García del Castillo.

Durante la etapa de formación de Sorolla serán fundamentales los viajes a Madrid, en los que visitará el Museo del Prado, donde quedó fascinado con la pintura española del Siglo de Oro, fundamentalmente la de Velázquez, cuya huella se deja sentir en la obra del valenciano durante toda su carrera. También en estos años probará suerte en los concursos nacionales de pintura, obteniendo en 1883 la Medalla de Oro en la Exposición Regional de València con su obra Monja en oración. Al año siguiente, 1884, le fue concedida por la Diputación de València una pensión para estudiar en Roma, donde se trasladó en 1885. Además de beber directamente del ambiente artístico de Roma, Sorolla tendrá la oportunidad de visitar París, donde conocerá la pintura internacional que se estaba realizando en estos momentos, sintiéndose muy próximo a la sensibilidad de Jules Bastien-Lepage y de los pintores nórdicos. Por otra parte, en Roma coincidirá con otros pensionados españoles como los hermanos Benlliure (José, pintor, y Mariano, escultor), Emilio Sala Francés o José Villegas y Cordero. Al terminar la pensión, consiguió una prórroga de un año, el cual pasó en Asís, donde se instaló con Clotilde, con la que se casó en València en 1888. Al año siguiente, el matrimonio se trasladó a Madrid, donde vivirán a partir de entonces y donde Sorolla comenzará a desarrollar su carrera, optando primero por temas cercanos al realismo social, en boga en aquellos momentos, con ejemplos como ¡Otra Margarita!, premiado en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892, o ¡Triste herencia!, que le valió el Grand Prix en la Exposición Universal de París de 1900. Con este cuadro, Sorolla abandona el tema social y se centra en aspectos que ya estaban presentes en él: la playa valenciana y los niños, pero bañándolos de luz y en escenas que representan la alegría de vivir.

Estas escenas son las que le proporcionarán fama mundial, que conseguirá en parte gracias a las exposiciones internacionales individuales que se organizarán en París (1906), Berlín, Düsseldorf y Colonia (1907), Londres (1908), Nueva York, Buffalo y Boston (1909), Chicago y San Luis (1911). En la exposición de Londres de 1908 tendrá lugar, además, un acontecimiento fundamental para la carrera artística de Sorolla, ya que en ella conocerá a Archer Milton Huntington, mecenas norteamericano que además de auspiciar sus exposiciones en América en 1909 y 1911, le realizará el encargo más importante de su carrera: la decoración de la Biblioteca de la Hispanic Society of America, para la cual Sorolla pintará, entre 1912 y 1919, una serie de paneles en los que refleja distintas regiones españolas con sus personajes y actividades característicos. El esfuerzo físico que supuso para Sorolla la realización de esta obra dejó mermada su salud, y poco después de finalizarla, el 17 de junio de 1920, sufrió un ataque de hemiplejía en el jardín de su casa, mientras pintaba El retrato de la señora López de Ayala. Sorolla nunca se recuperó de este ataque, y falleció el 10 de agosto de 1923 en Cercedilla, en casa de su hija María. Fue nombrado académico de Bellas Artes de San Fernando en 1914, institución en la que, además, enseñó Composición y Color. Gracias a la colaboración de Clotilde García, viuda del artista, en 1932 se inauguró el Museo Sorolla en Madrid, en la residencia que ambos habían adquirido en 1905.

Mónica Rodríguez Subirana

 
«Mariano Benlliure y Joaquín Sorolla: centenario de un homenaje», Museo del siglo XIX (València, 2000).
Bernardino de Pantorba, La vida y la obra de Joaquín Sorolla: estudio biográfico y crítico, Madrid, Gráficas Monteverde, 1970, 2ª edición ampliada. Alfonso E. Pérez Sánchez y Julián Gállego, Banco de España. Colección de pintura, Madrid, Banco de España, 1985. Alfonso E. Pérez Sánchez, Julián Gállego y María José Alonso, Colección de pintura del Banco de España, adrid, Banco de España, 1988. VV.AA., Mariano Benlliure y Joaquín Sorolla. Centenario de un homenaje, València, Generalitat Valenciana, 2000. VV.AA., Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 1.