Umbral

Umbral

  • 2000
  • Hierro patinado, cristal, tablero de DM pintado
  • 200 x 90 x 7 cm
  • Cat. E_130
  • Adquirida en 2001
Por:
Beatriz Espejo

Umbral (2000) consta de un cristal sellado a un cerco de metal que cubre un tablero de madera pintado de negro. Con un tamaño similar al de una puerta, se presenta apoyada en el suelo adherida a un muro. La obra sugiere un umbral cegado e intransitable que se ofrece al espectador como un espacio oscuro y profundo que, al mismo tiempo, le devuelve su propia imagen, como si fuera un espectro situado en un «más allá». La pieza pertenece a un tipo de producción en la que el autor, conservando el fuerte carácter presencial de obras, juega con el ilusionismo que provoca una superficie acristalada con un fondo negro, ofreciendo al mismo tiempo la nada con su apariencia de espacio vacío.

Lledó se refiere a la poética del espacio y, en un sentido más amplio, a una meditación sobre las formas y el espacio, eso que conocemos como «lo visible». Una geografía pensante en los límites de la representación.

Beatriz Espejo

 
Por:
Roberto Díaz
Guillermo Lledó
Madrid 1946

Artista español que ha desarrollado su obra en el campo de la pintura y la escultura desde los años setenta, siendo uno de los referentes en estos medios del arte español desde entonces. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando (1964­1968) y obtuvo el doctorado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid (1997). Lledó comenzó a desarrollar su obra pictórica en los años setenta desde un tratamiento hiperrealista en la representación del objeto, con recursos propios del realismo fotográfico tomados principalmente del ámbito urbano (vallas, señales, tapas de alcantarillado), que traslada al lienzo descontextualizándolos, identificando el mundo objetual con el plano representacional, hasta un nivel máximo de abstracción que permite el tratamiento hiperrealista de los motivos. Desde inicios de los años ochenta, su pintura evoluciona hacia la geometría, con cierta neutralidad minimalista, en estructuras formales que remiten a elementos arquitectónicos o al uso de materiales industriales, como en su serie Maderas pintadas (1981- 1982). A mediados de los años ochenta, su obra se hace plenamente escultórica, con materiales (hierro, cristal blindado, fibrocemento) y estructuras formales que remiten a elementos industriales, en los que domina la suspensión enunciativa y un profundo sentido del vacío y el silencio ligado a lo contemporáneo.

Desde los años setenta Lledó ha expuesto regularmente en la Galería Egam de Madrid, y ha mostrado individualmente su obra en centros como el Palacio de los Condes de Gabia (Granada, 1987); la Sala CAI Luzán (Zaragoza, 1995); el Museo Barjola (Gijón, 1998); el Centro de Arte Contemporáneo Caja de Burgos (2006). Ha participado también en relevantes exposiciones colectivas como el I Salón de los 16, en el Museo Español de Arte Contemporáneo (Madrid, 1981), y en importantes muestras dedicadas al arte español de las últimas décadas en la Fundación Juan March (Madrid, 1985) o en el Museo Reina Sofía (Madrid, 2001). Entre los reconocimientos a su obra cabe destacar el Primer Premio de Pintura en la Bienal Internacional de Alejandría (1979).

Roberto Díaz

 
«Guillermo Lledó», Galería Egam (Madrid, 2001).
VV.AA., Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 3.