Reloj de caja alta

Reloj de caja alta

  • c. 1770
  • Madera, laca, latón, plata, metal, bronce, cristal. Tallado, lacado, cincelado, grabado, dorado, fundido
  • 234 x 50,5 x 25,5 cm
  • Cat. R_27
  • Adquirida por el Banco Nacional de San Carlos 
  • Observaciones: Fabricado en Reino Unido. Grabado en la esfera, bajo el cañón de las agujas: «DIEGO EVANS / Bolsa Real / LONDRES».
Por:
Amelia Aranda Huete

A mediados del siglo XVII, tuvo lugar un avance significativo en la medición del tiempo gracias a la invención del péndulo. Los primeros mecanismos de fabricación inglesa utilizaron como órgano regulador el escape de paletas. Los péndulos eran cortos y tenían un amplio arco de oscilación. Cuando se inventó el escape de áncora, la fluctuación disminuyó y fue posible ocultar el mecanismo en el interior de una caja de madera. Los ebanistas crearon una nueva pieza de mobiliario que, además, protegía a la maquinaria del polvo, evitando que se estropeara. Desde ese momento, los relojes de caja alta de fabricación inglesa se multiplicaron por doquier y se convirtieron en una de las piezas más cotizadas de la relojería europea. Destacan por la perfección de sus máquinas y, como en este caso, por la belleza de sus cajas.

El relojero inglés Diego Evans, activo entre 1770 y 1832, firma la esfera de este reloj de caja alta o de pie. La caja, de madera lacada, está adornada con decoración chinesca. El cabezal luce un copete denominado «de pagoda», rematado con tres plintos —uno central y dos laterales—. En origen pudo llevar sobre ellos pináculos en forma de bola o de jarrón. Dos columnas de madera lacada con capiteles dóricos elaborados en metal pavonado flanquean la puerta con cristal que protege las muestras. El cerco de la puerta también es de madera lacada.

La esfera, como suele ser habitual, es de latón dorado. El dial horario, fabricado en plata, exhibe los números esmaltados en negro, romanos para las horas y árabes —de cinco en cinco— para los minutos. El interior del dial está ornado con la técnica del picado o granulado, típico de la relojería inglesa. El segunderoestá situado en una esfera o muestra auxiliar debajo de la cifra de las XII. La ventana rectangular abierta encima de la cifra de las VI indica el calendario. Sobre ella, la cartela con la firma del autor: «DIEGO EVANS / Bolsa Real / LONDRES». Se completa la esfera con el cañón de las agujas y dos bocallaves que sirven para dar cuerda al reloj. Las agujas de metal pavonado están ornamentadas con un dibujo calado. Encima del dial principal se colocó un dial auxiliar que permite repicar o silenciar la sonería: TOCAR/SILENCIO. El resto de la esfera está decorada con planchas de metal caladas que reproducen motivos vegetales. Los letreros, como puede apreciarse, están escritos en castellano.

El tronco o cuerpo que sostiene el cabezal es de líneas rectas, y el zócalo presenta un perfil rectangular, con una moldura lisa que enmarca una escena chinesca lacada en tonos negros y dorados. Además, la caja cuenta con una puerta delantera moldurada en el borde, con cerradura, que al abrirse permite ver el péndulo.

El reloj dispone de una máquina inglesa de platinas rectangulares con dos trenes: uno para la marcha y otro para la sonería. El tren de marcha o movimiento se regula con un escape de áncora y péndulo. El tren de sonería da las horas y las medias y se regula gracias al venterol.

La caja de este reloj responde al modelo longcase o grandfather característico del estilo Chippendale inglés, elaborado en la segunda mitad del siglo XVIII y decorado con motivos chinescos. En la escena que decora el frente del tronco se intenta crear sensación de profundidad gracias a un paisaje con arquitecturas y jardines dispuestos en terrazas. Varios personajes distribuidos por la arquitectura completan y dan vida a la escena. Un sol entre nubes destaca en la parte superior. Resulta curioso que, a diferencia de otros ejemplares elaborados en los mismos años, la caja no esté decorada en los cuerpos laterales.

Estas cajas, destinadas al comercio europeo, imitan las pinturas costumbristas que el arte oriental distribuyó de manera generalizada en el siglo XVIII. Fue tanta la demanda que en Alemania se imitaron estas cajas sustituyendo la costosa laca por capas de gesso (yeso) barnizadas.

Este reloj se registró en un inventario fechado en 1827 de los muebles conservados en las oficinas de la Caja de pago del Banco Nacional de San Carlos. Lo volvemos a encontrar en otro inventario fechado el 4 de enero de 1851 decorando la «Pieza Corrida de Contador» [1].

[1] AHBE, Secretaría, legajo 1128.

Amelia Aranda Huete

 
Por:
Amelia Aranda Huete
Diego Evans
Periodo activo: Londres 1770 - Londres 1832

Britten documenta a James (Diego) Evans entre 1770, fecha en la que ingresó en la Clockmakers’ Company (Compañía de relojeros inglesa) y 1832.

Fue el primero de una larga familia de relojeros. Se estableció en el n.º 7 de la londinense Sweeting’s Alley. Le sucedieron en el negocio su hijo Thomas, que ingresó en la Compañía de Relojeros en 1788, y su nieto James en 1811. Todos destacan por su gran calidad técnica. En las obras destinadas al comercio español castellaniza su firma: «Diego Evans, London» o «Diego Evans, Bolsa Real, Londres» (en inglés, «James Evans, Royal Exchange, London»).

Hacia 1780 o 1785, se asoció con los hermanos Robert y Peter Higgs, y se especializaron en relojes para la exportación, sobre todo para el mercado español. Continuó con el negocio hasta 1825 en Royal Exchange, la calle londinense relojera por excelencia.

Amelia Aranda Huete

 
«2328 reales de vellón. Goya y los orígenes de la Colección Banco de España», Banco de España (Madrid, 2021-2022).
Archivo del Banco de España Archivo Histórico Secretaría Bienes muebles e inmuebles, Madrid, Banco de España, legajo 1128. VV. AA. 2328 reales de vellón. Goya y los orígenes de la Colección Banco de España, Madrid, Banco de España, 2021.