Prukunama

Prukunama

  • 2019
  • Acrílico sobre papel de algodón Lanaquarelle
  • 55 x 76 cm
  • Cat.  D_417
Por:
Maite Méndez Baiges

La obra del artista Sheroanawe Hakihiiwe remite a la cosmogonía de su cultura de origen, la de los pueblos yanomami del Alto Oricono, en la Amazonia venezolana. En estas pinturas, se pueden observar tres especies de plantas pintadas sobre papel de fibra vegetal, concretamente, papel de algodón Lanquarelle, de morera y de caña estucado. El conocimiento del soporte es significativo, dado que la carrera del artista arrancó, de la mano de la mexicana Laura Anderson Barbata, con el aprendizaje de la confección de papel con fibras vegetales nativas de la selva amazónica. Sheroanawe pinta sobre esos soportes vegetales las figuras de varias plantas: la de un árbol de ceiba, la de un ejemplar de prukunama y la de tres frutos dulces de la selva, o wakari. Los títulos originales están en una de las lenguas de los yanomamis. Como es usual en su obra, utiliza una paleta muy restringida, de colores planos, y que a menudo se limita a rojos y negros —los tonos que los yanomamis aplican a la ornamentación corporal que se usa con motivo de celebraciones comunitarias—, en combinación con el color natural del papel. El soporte tiene en los tres casos un valor equivalente a lo representado, pues en todos ellos la superficie que el artista deja sin pintar ocupa un amplio espacio, lo que permite que el papel se haga partícipe de la composición y exhiba sus propias cualidades de origen natural. Los trazos de Sheroanawe Hakihiiwe son firmes y claros, otorgan elegancia y delicadeza a sus pinturas. Sus composiciones son figurativas, pero ajenas al naturalismo occidental; su voluntad de síntesis concede a sus imágenes un aspecto esquemático, cercano a la abstracción. Por ejemplo, el perfil de la ceiba, en negro, es una síntesis muy lograda de algunos de los rasgos más característicos de este árbol: como las espinas del tronco, su copa horizontal o sus gruesas raíces tabulares.

La obra de Sheroanawe Hakihiiwe siempre es fruto de un trabajo localizado en su entorno, el de las comunidades yanomamis de la selva amazónica, sus tradiciones, cultura y formas de vida; atento, especialmente, a sus modos de relación con la naturaleza. Se inspira en los símbolos, los motivos ornamentales y las especies que esta cultura utiliza en su vida cotidiana: las plantas a las que dan usos medicinales, mágicos, alimentarios y rituales, o con las que construyen sus viviendas y elaboran perfumes; los signos gráficos que se utilizan en las pinturas corporales y en la decoración de la cestería, consistentes en líneas rectas, curvas, puntos o telas de araña; o los fenómenos naturales y sobrenaturales presentes en su mitología cotidiana.

Estas tres piezas pertenecen a su trabajo Urihi theri que significa «El lugar de la selva». Consta de composiciones construidas a partir del análisis y el conocimiento de las prácticas yanomamis de la caza, la pesca, la siembra, la cosecha, inseparables de sus formas de espiritualidad y de sus relatos mitológicos.

Como el resto de su producción artística, también aquí el pintor se inspira y se centra en el acervo yanomami, con el propósito de mantener la memoria y elaborar un registro de los valores y saberes acumulados colectivamente, en un medio ambiente tan valioso como amenazado por explotaciones de tipo extractivo, la deforestación, la minería, epidemias y desastres naturales. El artista lograr transmitir así el frágil equilibrio y el profundo respeto por un ecosistema y unas formas de vida alternativas a las impuestas por el orden económico de la globalización. La vegetación de este territorio del Amazonas se traduce en las obras de Sheroanawe a su versión más esencial y menos exótica, convertida en una serie de signos gráficos elaborados con contornos firmes y colores puros que remiten a un ritmo atemporal, ajeno a la presión del tiempo lineal impuesto por el orden occidental. La propuesta de Sheroanawe es tanto una interpretación personal y una reivindicación de la tradición e identidad de su cultura natal como un intento de mutuo entendimiento entre las comunidades amazónicas y «los otros».

Maite Méndez Baiges

 
Por:
Maite Méndez Baiges
Sheroanawe Hakihiiwe
Sheroana (Venezuela) 1971

Artista de origen yanomami, y más concretamente de la comunidad de Pori Pori, nacido en 1971 en Sheroana, situado a orillas del Alto Orinoco del Amazonas venezolano, practica desde los años noventa una pintura basada en una perspectiva localizada, orientada al rescate y la preservación del acervo cultural, las tradiciones ancestrales y los vínculos con la naturaleza de los pueblos yanomamis. De su padre aprendió caza y pesca; y de su madre, el conocimiento de la imaginería visual ancestral de los yanomamis. Sus soportes suelen ser papeles elaborados artesanalmente con fibras vegetales del propio entorno, gracias a técnicas que aprendió en los noventa de la artista mexicana Laura Anderson Barbata, momento que supuso el arranque de su trayectoria artística. Juntos fundaron el proyecto colectivo Yanomami Owëmamotina (el arte yanomami de hacer papel), que durante más de una década se dedicó a la producción de papeles para su utilización por parte de la comunidad, en cuadernos, libretas o tarjetas. El colectivo llegó a editar un par de libros. Desde 2001, momento en el que emprende una investigación ya en solitario, ha desarrollado un trabajo orientado al registro, rescate y conservación de los modos de vida, las relaciones con el entorno, las tradiciones y cosmogonías de su pueblo natal. Se plasma en pinturas que crean imágenes sintéticas de la flora y fauna locales, a menudo inspiradas en los patrones gráficos de la pintura corporal y la decoración de cestería tradicionales de su comunidad. En su trabajo se puede hallar una especie de archivo del mundo natural y sobrenatural de los yanomamis del Alto Orinoco que es al mismo tiempo una reivindicación y una preocupación por la supervivencia de su ecosistema natural y cultural, extraordinario en el contexto de las economías globalizadas. La obra de Sheroanawe Hakihiiwe, su estilo lineal y sintético, que aúna firmeza y delicadeza, remite a ejemplos de relación con el entorno imprescindibles tanto para la preservación de su propia comunidad como para la del propio planeta.

Su trabajo es, al mismo tiempo, un archivo vivo y una interpretación íntima y personal de la tradición e identidad de su cultura natal, sus relatos, sus ritos, creencias y su interacción con la naturaleza, nacida de una casi perdida capacidad de observación. Con ella consigue transmitir un legado de valores y prácticas rico y sostenible, así como imaginar modos de vida beneficiosos para la salud del planeta, y que podrían funcionar como una alternativa contra los efectos arrasadores que produce el sistema de la globalización y que padece su propia comunidad.

En los últimos años el artista ha participado en la Bienal de Berlín (2019) y en la XII Bienal de Shanghái (2018); en la edición de ARCOmadrid 2019 fue galardonado con el Premio illy SustainArt. En 2021 ha presentado la serie Urihi Theri en su primera exposición individual en Europa, en el Kunsthalle Lissabon de Lisboa. También ha participado en las exposiciones colectivas «Amazonia» en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla, y «Uma História Natural das Ruínas» en Pivô, en São Paulo. En 2022 su obra se exhibe en «ReVision: Art in the Americas», en el Denver Art Museum y en la Kunsthalle de Viena, en la XXIII Bienal de Sídney y en la LIX Bienal de Venecia, «The Milk of Dreams», comisariada por Cecilia Alemani.

Su obra forma parte de colecciones como la del MALI-Museo de Arte de Lima, el British Museum de Londres, la Colección del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) de México, la Colección KADIST en San Francisco, el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, el Columbia College en Chicago o la Colección Patricia Phelps de Cisneros (CPPC) en Nueva York, entre otros.

Maite Méndez Baiges

 
«Sheroanawe Hakihiiwe. Watori», Ana Mas Projects (Barcelona, 2021). «Flores y frutos. Colección Banco de España», Banco de España (Madrid, 2022-2023).
VV.AA., Sheoranawe Hakihiiwe. Watori, Barcelona, Ana Mas Projects-Bcn, 2021. VV.AA., Flores y frutos. Colección Banco de España, Madrid, Banco de España, 2022.