Poema números primos

Poema números primos

  • 1983
  • Rotuladores y lápiz sobre papel cuadriculado
  • 16 x 16 cm
  • Cat. D_343
  • Adquirida en 2013
Por:
Isabel Tejeda

Esther Ferrer ha contado en ocasiones cómo, al despertar tras soñar con un mar repleto de números, se percató de que todos aquellos dígitos eran primos; desde entonces la artista vasca comenzó a utilizar como un símbolo de lo infinito y eterno tanto los números primos como π. El uso de las matemáticas le permitía trabajar con unas normas externas a ella misma, unas leyes que ya venían preestablecidas; de esta manera podía prescindir de los sistemas semióticos personales que están obviamente contaminados por la subjetividad. Los dibujos que pertenecen a la Colección de Banco de España presentan números calculados por la propia artista sin usar ningún tipo de tecnología, incluyéndose en la obra la dimensión de un tiempo de producción que se identifica con el procesamiento de los datos. Se trata de piezas realizadas con materiales básicos y pobres que cualquiera puede tener en su casa y que presentan una factura sencilla: omitiendo la perfección formal, se ofrecen las correcciones de cómputo casi como arrepentimientos. Los números están dispuestos sobre el papel de manera que crean una espiral que, desde un centro a modo de vórtice, se abre hacia el exterior, al infinito. Esther Ferrer procede de la siguiente manera: primero coloca los números y luego crea relaciones entre ellos generando juegos de líneas de colores que rellenan los huecos en los que se deberían encontrarse los números compuestos.

Estos trabajos de Ferrer son apuntes de piezas, partituras de acciones, ideas para proyectos... De hecho, la Colección Banco de España posee también estos bocetos que muestran, a partir de hilos, cómo irían estructuradas dos de sus instalaciones.

Isabel Tejeda

 
Por:
Isabel Tejeda
Esther Ferrer
Donostia / San Sebastián 1937

Estudió Arte en París y es licenciada en Ciencias Sociales y Periodismo.

A principios de la década de 1960 creó junto a José Antonio Sistiaga el Taller de Libre Expresión. A partir de 1967, Esther Ferrer se integra en el grupo Zaj, un colectivo experimental fundado por Ramón Barce, Juan Hidalgo y Walter Marchetti que, partiendo de parámetros musicales, se servían de la acción, el happening o el mail-art. Invitados por John Cage, realizan innumerables performances en Estados Unidos, tras cuyo viaje la artista decide no residir en la España franquista y se exilia en Francia. Desde el país vecino, Ferrer continúa con Zaj hasta su disolución en 1996, si bien, al mismo tiempo, mantenía una trayectoria creativa personal: desde la década de 1970 su actividad accionista se vería acompañada de una profusa producción plástica que cuenta con fotografía, instalaciones, pinturas y objetos; se trata de recursos que pueden jugar un papel, bien como obra documental de acciones, bien como detonantes de las acciones.

Ferrer, como artista ligada al movimiento Fluxus, desarrolla su obra desde el humor y la poética de lo absurdo: «Para definir mi trabajo a veces uso una expresión que me gusta mucho: “el rigor del absurdo”», declara. En su obra explora el tiempo dentro y fuera de la obra, la memoria, el movimiento, el infinito —con los números primos y la repetición—; se trata de una búsqueda de entendimiento de la realidad trufada de discursos ideológicos sociales y feministas.

Esther Ferrer representó en el año 1999 a España en la Bienal de Venecia junto a Manolo Valdés. Es Premio Nacional de Artes Plásticas en 2008 y Premio Velázquez de Artes Plásticas en 2014.

Su trayectoria cuenta con un gran número de exposiciones y participaciones en conciertos y festivales de accionismo, como por ejemplo en el Chateâu de Nancel (Francia, 1974); la Fundació Miró (Barcelona, 1984); el Centre Georges Pompidou (París, 1986); el Museo Reina Sofía (Madrid, 1994 y 2017); la Fundació Tàpies (Barcelona, 1997); el Centre international de poésie de Marseille (Marsella, Francia, 1998); el Museet for Samtidskunst (Roskilde, Dinamarca, 2000); la Fundación Rey Alfonso Henriques (Toro, Zamora, 2003); el Museo Universitario de Ciencia y Arte (Ciudad de México, 2007); la Galería Trinta (Santiago de Compostela, 2008); el Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo de Vitoria-Gasteiz (2011); el Centro de Arte Tomás y Valiente (Fuenlabrada, Madrid, 2016); y el Museo Guggenheim Bilbao (2018).

Isabel Tejeda

 
 
VV. AA. Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 2.