Aprendiendo a pintar la luz
Con motivo de la celebración de la Semana de la Administración Abierta
y en el marco de las actividades de difusión educativa en torno a la exposición Alegorías de un porvenir, el pasado sábado 23 de mayo se organizó el taller Pintando la luz. Dirigido a familias con niñas y niños de 5 a 12 años, su objetivo era invitar a descubrir, desde una mirada participativa y cercana, uno de los legados más icónicos del proyecto de ampliación que el Banco de España realizó en su sede central de Cibeles en la década de 1930: la vidriera principal del Patio de Operaciones.

El taller, para el que se agotaron todas las plazas disponibles y que contó con la participaron de más de 230 personas en sus seis sesiones, se inició con una visita guiada a la muestra, a modo de introducción en el proceso de creación de estas vidrieras, consideradas como uno de los conjuntos decorativos más emblemáticos del art déco institucional europeo del pasado siglo. El contacto con los cartones originales posibilitó a los asistentes entender su lógica compositiva, poniendo de relieve, por ejemplo, cómo la imagen se construye a partir de múltiples partes que encuentran su sentido en relación con las demás.

Tras la visita a la muestra, los participantes del taller se trasladaron al Patio de Operaciones donde, con ayuda de unos prismáticos, observaron algunos detalles singulares de las vidrieras que coronan su claraboya. En este punto se incidió en cómo a través de dichas vidrieras, creadas por la prestigiosa Casa Maumejean Hermanos, S.A., la institución aspiraba a representar una imagen de modernidad, progreso y estabilidad. En ellas se despliega un ambicioso programa iconográfico en torno al mundo del trabajo y la tecnología que funcionaba como alegoría de una nación ―de un mundo― en pleno proceso de transformación.

La actividad, organizada por la División de Conservaduría del Banco de España y desarrollada por la empresa Mirarte, se cerró con un taller de manualidades. Tomando como referentes formas, colores o motivos de estos vitrales ya casi centenarios, los participantes pudieron crear sobre acetatos sus propios fragmentos de vidriera. El trabajo compartido en familia reforzó la dimensión colectiva del proceso, en sintonía con la tradición de los talleres de vidriería.


En Navidades ya se realizó una actividad similar, El laboratorio Maumejean, que ha dado lugar a la creación de una vidriera sobre soporte de madera con el conjunto de las aportaciones de las personas que participaron en el mismo. Esta «instalación», montada por los vidrieros Pablo Muñoz y Alfonso Muñoz, está actualmente expuesta en la sala donde se encuentra la maqueta del edificio de Cibeles, uno de los espacios incluidos en las visitas del programa Puertas Abiertas.