Paisaje

Paisaje

  • 1992
  • Óleo sobre lienzo
  • 60 x 100 cm
  • Cat. P_581
  • Adquirida en 1996
Por:
Beatriz Herráez

La obra de Pinart se caracteriza por el uso de óleo y el pan de oro aplicados sobre superficies de madera, en ocasiones soportes de gran grosor que la artista denomina «tochos de madera». Son imágenes figurativas, con frecuencia realizadas en pequeños formatos, que se inscriben en el estudio de la historia de la pintura a partir de su extraordinaria aproximación a los géneros del bodegón y el retrato, pero que aluden también a otros ámbitos, como el arte oriental. Así, sus obras con magnolios, ramas y hojas remiten a una cuidada taxonomía propia del dibujo botánico en la que está presente el interés por la caligrafía característica del arte tradicional japonés. Un vocabulario altamente codificado que contrasta con los referentes de la historia occidental presentes en sus bodegones de granadas, uvas y tubérculos.

Beatriz Herráez

 
Por:
Beatriz Herráez
Carmen Pinart
Barcelona 1957

Estudió en la Facultad de Bellas Artes San Jorge en Barcelona y fue galardonada con la Beca de la Academia Española de Bellas Artes en Roma en 1984, lo que le permitió extender su formación en la Calcografia Nazionale de la capital italiana. Tras residir en las ciudades de Estocolmo y Cambridge (Massachusetts, Estados Unidos), a finales de los años ochenta regresó a Madrid, lugar donde trabaja en la actualidad.

La obra de Pinart se caracteriza por el uso de óleo y el pan de oro aplicado sobre superficies de madera, en ocasiones soportes de gran grosor que la artista denomina «tochos de madera». Son imágenes figurativas, con frecuencia realizadas en pequeños formatos, que se inscriben en el estudio de la historia de la pintura a partir de su extraordinaria aproximación a los géneros del bodegón y el retrato, pero que aluden también a otros ámbitos, como el arte oriental. Así, sus obras con magnolios, ramas y hojas remiten a una cuidada taxonomía propia del dibujo botánico en la que está presente el interés por la caligrafía característica del arte tradicional japonés. Un vocabulario altamente codificado que contrasta con los referentes de la historia occidental presentes en sus bodegones de granadas, uvas y tubérculos.

En el campo del retrato, es frecuente encontrar tanto estudios de personas que le son próximas como autorretratos. Los encuadres, composiciones y tratamiento de las imágenes permiten que en las numerosas lecturas críticas realizadas sobre su trabajo no falten las menciones a los procedimientos técnicos de autores clásicos; desde quattrocentistas —Andrea Mantegna, Piero della Francesca, Paolo Uccello y Sandro Boticelli— hasta posimpresionistas como Paul Cézanne. Una genealogía que la autora va a manejar hábilmente en sus obras.

La obra de Carmen Pinart ha sido objeto de exposiciones individuales en la embajada española en Tokio (2016); Moneo-Brock (Madrid, 2016) y la Galería Luis Gurriarán (Madrid, 2015), entre otros centros de arte. Asimismo ha participado en las colectivas organizadas en el antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid con motivo de su Beca en la Academia de España en Roma (2001); la Kojimachi Collection (Tokio, 2017); o la Galeria Montcada (Barcelona, 2010).

Beatriz Herráez

 
 
VV.AA., Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 3.