Benito Fariña Cisneros

Benito Fariña Cisneros

  • 1903
  • Óleo sobre lienzo
  • 65 x 52 cm
  • Cat. P_115
  • Encargo al autor en 1903
Por:
Julián Gállego Serrano, María José Alonso

La poderosa cabeza adornada por crecidos bigotes blancos, además del interés iconográfico aportado por el peculiar aspecto del retratado, resulta reseñable por haber sido pintada por Francisco Belda, marqués de Cabra, también empleado del Banco de España y posteriormente subgobernador de este, a cuya diligencia se debe la adquisición de una obra de Antonio María Esquivel y la identificación y salvación de seis obras de Goya de la entidad. Cuando ejecutó el retrato de Fariña Cisneros, Belda era secretario del Banco de España, buen conocedor de la historia del arte y excelente pintor. Un error en la cronología hizo creer en el pasado que lo ejecutó de memoria, o tal vez apoyado por alguna fotografía, pues se consideraba realizado tras la muerte de Benito Fariña. Sin embargo, es probable que el artista pudiera tomar apuntes del natural antes del fallecimiento, acaecido en ese mismo año de 1903.

Comentario actualizado por Carlos Martín

 
Por:
Julián Gállego Serrano, María José Alonso
Francisco Belda y Pérez de Nueros
El Conil (Sevilla) 1881 - Madrid 1931

Vinculado al Banco de España desde joven, donde fue subgobernador desde 1912 hasta 1930 y anteriormente asesor jurídico y secretario general, el III marqués de Cabra practicó la pintura y la escultura por afición, así como la investigación histórico-artística.

Amigo de artistas y de historiadores del arte, fue miembro de la Sociedad Española de Excursiones, en cuyo boletín de 1888-1889 se recoge, por Vicente Lampérez y Romea, una breve memoria histórica publicada por él sobre la capilla del Obispo.

 
Por:
Elena Serrano García
Benito Fariña Cisneros (Monforte de Lemos, Lugo 1833 - Madrid 1903)
Subgobernador del Banco de España 1884 - 1903

A los quince años, Benito Fariña Cisneros ingresó en el Ejército, donde permaneció diez años, retirándose como teniente de infantería con el grado de capitán. Entró en el Banco de España en 1858 como cajero de la sucursal del Banco de Alicante/Alacant, creada, junto con la de Valéncia, al amparo de la Ley de bancos de emisión de 28 de enero 1856. Hasta 1874 fueron las dos únicas sucursales del Banco de España. En 1861 fue trasladado a los servicios centrales de Madrid, donde ejerció de jefe de los Negociados de Intervención de Cuentas Corrientes, General y Correspondencia. En 1868 fue nombrado delegado para la Recaudación de Contribuciones en Zaragoza, dentro del servicio de recaudación de las contribuciones directas realizado por el Banco de España en todo el país en el período de 1868 a 1893 por convenio firmado con el Gobierno en 1867. En 1874, en el contexto del recién obtenido monopolio de emisión por decreto de 19 de marzo, Fariña fue comisionado por el Consejo de Gobierno para llevar a cabo la fusión de los Bancos de Pamplona, Vitoria y Oviedo con el Banco de España e instalar en aquellas localidades las nuevas sucursales. Logró cerrar los acuerdos de fusión en un tiempo récord, estableciendo el modelo sobre el que se realizaría el resto de fusiones con la mayoría de los bancos locales. Ese mismo año fue designado director de la sucursal de Zaragoza, cargo en el que permaneció hasta su nombramiento como jefe segundo de la Delegación General de Contribuciones. A partir de ese momento, su carrera en el Banco tomó el impulso definitivo, siendo nombrado cajero de efectos en custodia en 1878, interventor general en 1882, subgobernador segundo en 1885 y subgobernador primero en 1901.

Elena Serrano García

 
 
VV.AA., El Banco de España. Dos siglos de historia. 1782-1982, Madrid, Banco de España, 1982. Alfonso E. Pérez Sánchez y Julián Gállego, Banco de España. Colección de pintura, Madrid, Banco de España, 1985. Alfonso E. Pérez Sánchez, Julián Gállego y María José Alonso, Colección de pintura del Banco de España, Madrid, Banco de España, 1988. VV.AA., Colección Banco de España. Catálogo razonado, Madrid, Banco de España, 2019, vol. 1.